Veracruz, Capital,
02.11.2012
sectur

Naolinco vive con esplendor las festividades de Todos Santos

Naolinco.- Naolinco es uno de los sitios en que mejor se percibe la tradición del 2 de Noviembre, afirmó el titular de la Secretaría de Turismo y Cultura (Sectur), Harry Grappa Guzmán, al inaugurar en la Casa de Cultura Miguel Mata y Reyes la tradicional exposición que, dijo, difunde y preserva las tradiciones de un gran pueblo.

 

Acompañaron al funcionario el presidente municipal Genaro Fernando Pérez López y el director de la Casa de Cultura, Mauricio Escobar Meza, quien explicó que en esta muestra participan niños, jóvenes y trabajadores de este espacio cultural, y está dividida en tres partes.


“La primera es el origen prehispánico de la tradición, la segunda, dedicada al caricaturista José Guadalupe Posada, representando a las catrinas y distintos pasajes y ridiculizando a través de las artes plásticas a la sociedad, mientras que la tercera es la ofrenda tradicional, con los elementos que conocemos y abren el espacio de convivencia entre los vivos y los muertos”.

 

Los naolinqueños trabajan con un mes de anticipación en la elaboración de adornos como coronas y flores de calidad artísticas, el tradicional vino hecho de frutos de la región como mora, uva agria de enredadera y uva de árbol, higo y otros, y en la preparación de los tradicionales tamales.

 

Las panaderías ofrecen pan de muerto, con su distinto y particular sabor de la región, como el pan de huevo, de la vida, de manteca y de granillo.

 

Los pobladores acuden 15 días antes al panteón a arreglar las tumbas, mientras otros grupos se organizan con la recopilación de los alabados y alabanzas.

 

Según la tradición, el día 30 de octubre es dedicado a los niños del limbo, aquellos que murieron sin bautizo. A partir de las 12:00 horas, en cada hogar se encienden cirios, velas y veladoras y las familias colocan en las ofrendas los alimentos que, en vida, gustaban al difunto.

 

Estas ofrendas tienen arcos de carrizo u otate, adornados con tepejilote y, sobre éste y repartidas a cortos espacios, flor de cempasúchil. El arco tradicional ha sido sustituido, no en su totalidad, por un rectángulo que parte de cada extremo de la mesa y cierra los carrizos en la parte superior del altar, de donde penden naranjas y berenjenas y adornos elaborados con flores de amaranto.

 

En el suelo, y frente al altar, es colocado un recipiente de barro cuya función es quemar el copal que permanece encendido toda la noche, despidiendo un típico y singular olor que se mezcla con el de la flor de cempasúchil, creando un ambiente místico al interior de la casa.

 

En las paredes hay coronas de forma ovalada, circular y en cruz, confeccionadas en papel o tela por habitantes naolinqueños diestros en el oficio.

 

En la mesa del altar se coloca una lámpara de aceite prendida toda la noche, cuya su luz se toma para encender las velas al día siguiente; un platito con sal, aguardiente, vino de la región, berenjena, naranja, mora, uvas silvestres y guayaba.

 

El 1 de noviembre, a las doce del día, se encienden las velas para esperar a los muertos adultos. Entonces se coloca el pan de huevo, de manteca, de sal, de dulce o de la vida, los tamales de pipián, carne y frijol, y, en cada hogar naolinqueño, las mujeres preparan las tradicionales figurillas de pasta de pepita.

 

Por la noche, a partir de las ocho, inicia La Cantada, que consiste en visitar las casas con ofrendas y entonar en ellas las alabanzas y alabados, escritos por los propios habitantes del pueblo y dedicadas a santos, mártires y otros personajes relacionados con la religión. Todo esto, después de asistir al panteón a entonar la primera cantada de la noche.

 

Posteriormente, grupos de amigos solicitan en cada casa cantar respetuosamente para recibir por parte del anfitrión sus sabrosos preparados, chocolate acompañado de pan propio de esta fecha, en compañía de las familias.
 


Año con año, las fiestas del 2 de Noviembre se convierten en promotoras naturales de nuestras tradiciones, arte y cultura, y en una efectiva palanca de desarrollo regional, bienestar social y proyección turística y sustentable de Naolinco y Veracruz.