Opinión,
27.07.2012

Reglas claras

La lección que dejó el proceso electoral para elegir presidente de la República, senadores y diputados federales,  es la necesidad urgente de perfeccionar la ley en materia electoral, tanto la aplicable a nivel nacional como la de los estados.

 

Sí, es urgente que cada vez haya reglas más claras para partidos, candidatos y el propio gobierno, por eso es lamentable que en Veracruz, la oposición en pleno pretenda imbuir en la opinión pública que la pretensión es todo lo contrario,  en lugar de contribuir a fortalecer y enriquecer una iniciativa para contar con una ley electoral que contribuya a la organización y realización de elecciones más democráticas, sobre todo, libres de toda sospecha.


Aunque hay tiempo para lograr una nueva reforma electoral para aplicarse en el proceso de renovación de los ayuntamientos veracruzanos en 2013,  por el momento no hay señales positivas de parte de los partidos de oposición de trabajar en conjunto con los legisladores, para lograr un dictamen concensuado, acorde a la realidad política y social veracruzana.

 

Para el frente común que armaron ayer el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, el hecho de que se haya retirado de la orden del día de la sesión de la LXII Legislatura, el debate sobre esta iniciativa, representa ganar tiempo, ojala que su intención no sea esa precisamente: agotar plazos, para que Veracruz no cuente con una nueva ley electoral en 2013.

 

Ellos exigen dijeron en conferencia de prensa mesas de diálogo y debate para sacar un documento equitativo e imparcial, y como siempre argumentan, que el documento apenas y lo conocen, lo cual no es creíble porque en el Congreso tienen diputados, quienes recibieron en tiempo y forma la iniciativa, la que está abierta a observaciones y propuestas, las que, hasta ahora los reclamantes, no han presentado ni a la opinión pública ni al Congreso del Estado.

 

En el ánimo del legislador y de quien presentó la iniciativa, el gobernador Javier Duarte de Ochoa, no está imponer una nueva ley electoral, no, el propósito central es que ésta cuente con todos los elementos legales que proporcionen certeza, equidad y reglas claras.

 

En los partidos de oposición,  está el ser parte de este propósito o el impedir que Veracruz esté a la vanguardia. El balón está en su cancha, pero no deben olvidar que para este juego no hay tiempo extras, principalmente que es urgente una ley electoral que ofrezca lo que todo demócrata aspira: elecciones limpias, tranquilas y transparentes.