Opinión,
25.09.2012

Políticos: solo la muerte los une

Apenas el 25 de septiembre pasado, amanecimos con la lamentable noticia de que el ex Secretario de Educación Pública y otrora Senador de la República, Alonso Lujambio; había sucumbido en su lucha contra el cáncer de médula, el político de tan solo 50 años, que en algún momento fue considerado como una de las opciones más viables del PAN para la sucesión presidencial, se fue de este mundo, víctima de esta enfermedad, no sin antes haber dado una dura batalla al cáncer que lo aquejaba, en un valiente intento por vencerlo.

 

 

 

Es admirable, lo que en los últimos meses tuvo que librar Don Alonso para poder llegar a asumir, aunque por un periodo muy breve, la senaduría que le correspondía; y en este espacio por respeto a su memoria y su familia, no vamos a ahondar en sus logros o defectos, que al final de cuenta estos últimos todos tenemos.


Lo que si me pareció bastante triste, es darme cuenta de que solamente en situaciones tan extremas como esta, la política mexicana y sus diferentes frentes ideologícos logran ponerse de acuerdo, logran unir sus voces, para expresar sus pesares sobre un tema; pero yo no entiendo por que hay que llegar a tales situaciones para lograr consensos, si hay tantas cosas por hacer y tantas áreas que sobre todo en nuestro poder legislativo deben de procurar acordar, porque de no hacerlo, de manera indirecta le estará costando la vida a miles o millones de mexicanos.

 

Ayer vimos en redes sociales, como políticos de todas las corrientes, se subían al desafortunado trend topic que era “Alonso Lujambio”, como daban sus condolencias, como admiraban su persona, valentía, liderazgo y demás virtudes; y que bueno que así haya sido; pero porque no pueden hacer lo mismo para lograr acuerdos o sacar adelante las reformas estructurales que le urgen a nuestro país; tales como la energética, laboral, económica, hacendaria y demás. 

 

Ojala este ejemplo de unidad con bajo este desafortunado incidente, marque un precedente en lo que será la nueva administración federal y la relación que llevarán los partidos políticos que definen el rumbo de México en nuestro Congreso y Senado; ojala se den cuenta que la vida es muy corta, que nadie tiene el tiempo comprado y que hay mucho más temas que tenemos que atenponer a nuestros intereses personales.

 

Alonso Lujambio nos ha dejado, pero esperamos que la unidad que ayer giro en torno a el, pueda repetirse con otros temas relevantes para el país, y que nuestros políticos nos demuestren su altura y liderazgo; no solamente en situaciones de vida o muerte, sino que puedan entender que hay una gran parte de la sociedad que depende totalmente de sus decisiones y que de no hacer conciencia y lograr los resultados más allá del partido que representan; estarán lapidando a más y más mexicanos cada vez.

 

Que descanse en Paz, Alonso Lujambio y que nuestros políticos no descansen hasta que nuestro país logre mejorar las condiciones de vida de los millones y millones de mexicanos que hoy habitan de manera desfavorable en el.