Opinión,
16.08.2012

Para vergüenzas no ganamos

Era de risa, épica como dirían ahora los jóvenes, jamás podré olvidar el rostro desencajado de el tabasqueño Andrés Manuel López Obrado cuando el notario público leía la lista de artículos, con los que según él, se compró la elección de 2012.

 

López Obrador montó su Expo Fraude donde recopilaría la mayor cantidad de propaganda y regalitos politicos que el candidato del PRI obsequiara en campaña.


Sin embargo, parece ser que el circo montado por el Peje no dio mucho resultado, ya que solo pudieron recabar algunas cositas, que insisto, él mismo pidió a sus seguidores que aceptaran.

 

Lápices, gorras, termos, tortilleros, manteles, destapadores, juegos de geometría, sombreros, calendarios, pelotas, maquillajes, paraguas, tarjetas de monex y soriana, un cerdo, un chivo, 2 patos, 2 guajolotes y un cerdo, fueron algunas de las pruebas presentadas por el tabasqueño ante el Tribunal Electoral.

 

Yo creo que López Obrador no esperaba el ridículo mediático que lo haría pasar el notario que llevó hasta sus oficinas para dar el recuento de artículos promocionales.

 

Cada producto que mencionaba era como una patada en los tompeates para el tabasqueño. Eso si, muy congrunte con su forma de pensar, al termino de la lectura de las actas volvió a perdir se anulara la elección.

 

A como van las cosas, estoy seguro que Obrador pedirá al tribunal que se interrogue a los animalitos y su testimonio sea utilizado en contra de Peña Nieto. Así de dañada y enferma está la política mexicana en estos días.