Opinión,
21.06.2012

La cuenta regresiva y el fraude presidencial

A partir de hoy inicia la cuenta regresiva para que millones de mexicanos acudamos a la urnas el primero de julio, para decidir el futuro de México por los próximos 6 años; además de que hay estados que también se juegan la gubernatura, entramos ahora si de lleno a la recta final quedando solo 10 días para esta importante cita que todos tenemos.

 

Hoy lamentó observar unas candidaturas de derrotados más que una de candidatos y verdaderos aspirantes a ocupar la silla grande; veo con tristeza una polarización en cuanto a las posturas y opiniones de no solo los participantes sino de sus simpatizantes; un encono y un clima de incertidumbre que se ha querido sembrar para sacar ganancia política por encima de los intereses del pueblo.


Hemos vivido un proceso electoral que ha tenido muchas variables, momentos buenos y malos para todos los candidatos, el único factor constante es que el puntero no se ha movido y aunque por momentos su ventaja se ha reducido, hoy luce sólidamente como el que tiene mas posibilidades de convertirse en nuestro próximo presidente; Enrique Peña Nieto.

 

Sin embargo una democracia no es un ejercicio en donde todos tengamos forzosamente que tener la misma opinión o preferencia; no es una decisión que tenga que darse de manera unánime; en la democracia todos cuentan y las minorías tienen una voz importante; pero las mayorías son las que deciden.

 

Observamos como todos los actores se van preparando para el probable escenario; como desde Los Pinos el jefe del ejecutivo da visto bueno al proceso y asegura que aceptará los resultados aunque no sean favorables para su partido; como ex presidentes de extracción panista, aceptan que es prácticamente imposible ganar; mientras al interior del CEN del PAN dicen que aceptarán los resultados pero agotarán primero los recursos legales.  Es decir, los azules ya están aceptando su derrota anticipadamente y preparando el escenario post electoral para irse con la frente en alto.

 

Del lado de las izquierdas también podemos ver esta aceptación de como se han registrado las tendencias, pero con otro matiz totalmente diferente; aquí la figura de su líder López Obrador, los empuja a crear una situación de negación a la realidad; de solo creer en los resultados si les favorecen y negarlos si los muestran perdedores.  Por momentos asusta pero también da coraje esta inmadurez de una persona de 60 años, que fiel a su estilo de toda la vida, se prepara para usar a la gente para su beneficio personal y sus caprichos de poder.  Hoy desde el interior de la alta esfera de esta izquierda radical, ya están hablando de un fraude anticipado, ya están hablando de que como siempre, tienen “su información” que les permite darse cuenta de esto, y que no lo van a permitir.  Esto es una aceptación a su derrota, pero una forma patética de tomarla.

 

Pase lo que pase, los mexicanos debemos de permanecer unidos, por encima de las creencias, opiniones y preferencias de cada uno.  Yo me puedo considerar una persona afortunada, por tener gente a la que quiero mucho como familia, amigos y compañeros de trabajo y aunque somos de distintos colores, sabores y convicciones, sabemos distinguir y aceptar esta situación de diversidad.  Lo decía Benito Juárez, de quien por cierto el líder de las izquierdas a usado su imagen durante todo el proceso, pero parece no actuar con base a su ideología: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”.

 

Veremos si muestran congruencia, respetan y propician un ambiente de paz y reconstrucción del tejido social que tanto anhelamos en nuestro país.  Si no, que los resultados y la historia lo terminen juzgando.