Opinión,
27.08.2012

Intento de secuestro o simple equivocación

Más preguntas que respuestas han surgido a raíz de la lluvia de balas que recibiera una camioneta con placas diplomáticas de Estados Unidos en Tres Marías. Versiones van y versiones vienen, lo que ya podemos saber con seguridad es que el marino mexicano que venía dentro de la camioneta no iba de chofer como se había dicho, sino que se transportaba en el asiento trasero.

 

Los malditos rumores han empezado a surgir y según lo que se comenta es que los dos funcionarios estadounidenses y el marino se dirigían a un campo de tiro conocido como el Capulín. Ahí fue donde una camioneta con hombres fuertemente armados les hicieron el alto.


Acto seguido, la persona que iba al volante intentó escapar en reversa por el camino de terracería por donde se encontraban, sin embargo, ya estaba el camino bloqueado con más hombres armados que continuaban disparándoles. Creo que es por eso que la Embajada de Estados Unidos argumentan que sus funcionarios fueron presas de una emboscada. ¡Esos gringos tan alarmistas!

 

Como si fuera película de Hollywood, la camioneta toda maltrecha por las balas, fue alcanzada por los gatilleros en plena carretera, ahí abrieron fuego de manera descarada, incluso afirman se daban el lujo hasta de recargar su balas.

 

Casi a punto de ceder el blindaje de la camioneta en la que se transportaban los diplomáticos gringos, una patrulla de la Policía Federal llegó al lugar de los hechos. Uniformados y civiles, portando sus armas largas, apuntaban al vehículo todo balaceado. Gracias a que uno de los Policías Federales tuvo la habilidad y pericia de ver que las placas del auto eran diplomáticas fue entonces que todos bajaron sus armas.

 

Que no vayan a salir los gringos con sus teorías conspirativas. Deben aceptar las versiones que han surgido y entender que aquí en México se comenten constantemente ese tipo de errores. No se como funciones las cosas en el vecino país del norte, pero aquí en mi México lindo y querido todo se resuelve con un fraternal y amistoso: ¡usted disculpe!