Opinión,
09.08.2012

Héctor con “2 Tequilas” se vuelve invisible…

El problema de la politica es que cuando te ganan las ansias, sucede igualito que, como en el amor, lo dineroso, o lo bruto, emociones que no se pueden ocultar, porque por más que se quiera se transpiran, huelen, se notan a 315 kilómetros de distancia.

 

Igual que los amantes traviesos que con dos tequilas se vuelven invisibles, en el paralelo de la politica, de partido o del gobierno en general, cada paso que se da es altamente notorio y vaya que se nota como dicen en el rancho-  hasta en el modito de andar, pero también en el saludar, hacer ojitos y de promoverse.


Y es que no le ha quedado claro que hoy, en Veracruz son tiempos de solidaridad y precaución y no de auto promoción. Ver a “Donetor” es un gusto, es como fin de feria con una banda tras de si, arlequines por delante, aplaudidores y puñitos de confeti.

 

Habría que decir por ello que hoy en la circunstancia y la politica, se tienen igual que en la administración, tiempos y movimientos y lo de hoy, como ha hemos insistido, es el de seguir la agenda de quien comanda el Estado y quien será por mandato constitucional y de los electores, Presidente de la Republica el 1 de Diciembre. Moverse fuera de ese parámetro, es como ver a una palmera que al menor viento quiera barrer las calles.

 

Será la edad o será el sereno. Pero bueno, ahí queda para la observación de los parroquianos de La Parroquia. Para los que pasan frente a la Catedral Metropolitana de Xalapa implorando un milagro para cruzarse a la acera de enfrente. Decididamente no es por ahí... Hoy los caminos conducen a las regles que aquí les hemos comentado y que consideran sobre todo, un equilibrio.

 

Ahora que, si Don Héctor quiere hacer politica en 2013, pues adelante ahí están los curules, las presidencias y las regidores…pero como no es el caso, ahora si que ya sobraran quienes le digan que es el momento de tomarse un buen descafeinado y prepararse para cumplir con el listado amplio de propuestas que hizo a los electores.

 

Cumplir como Senador es básico en el levantarse de cada día, no el revés. Soñar no cuesta nada,  pero nada abona en la causa que el lejano plazo debe verse.  Y por eso ya dicen las coplas, que “Héctor Yunes no se quiere apaciguar y que el que lo apacigüe, buen apaciguador será... Y sobran…”.

 

18 pendientes…
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