Opinión,
06.09.2012

Depura lo que tu mente no necesita

En nuestro cuerpo ocurre un proceso muy curioso de depuración, todos los días detectamos lo que nuestro cuerpo ya no necesita y lo eliminamos de forma tan monótona que ya ni lo notamos.

 

Si aprendiéramos a hacer el mismo procedimiento con nuestras emociones sería mucho más fácil enfrentar los retos diarios de la vida.

 

Todo comienza por la difícil tarea de identificar nuestras emociones, pero una vez que damos este gran paso lo demás será prácticamente regalado.

 

Los sentimientos malos como la culpa o las preocupaciones, provocan desequilibrio emocional. Sustitúyelos por sentimientos positivos que te hagan sentir saludable y en plenitud.

 

Lo primordial es conocer tu realidad, tener claras tus metas, tener presentes tus errores y también tus aciertos. No culparte por situaciones en las que no has tenido éxito, más bien ocuparte, en conclusión tener el control de tus emociones, pasadas presentes y futuras.

 

Para subir el ánimo tienes que sentirte segura. Y la seguridad se obtiene con tus logros así que no dudes en echarte porras para cumplir un próximo y emociónate reto.

 

Es muy importante identificar las situaciones que no te favorecen, haz una lista de todos los problemas que te han estado quitando el sueño y para cada uno e individualmente busca una solución real con la que puedas deshacer ese nudo horroroso.

 

Por último, nunca está de más entender que nosotras generamos lo que atraemos, tratar de ser agradable con los demás, ayudar a la gente o mostrar una actitud positiva siempre proporciona puntos extras a nuestras emociones.