Opinión,
22.08.2012

Aristegui: Una carnicera que quiere ser res

Cada periodista tiene su estilo, sus formas, su profesionalismo pero también como todo ser humano, tiene sus propios intereses; de ahí, que muchas veces la información que recibe la ciudadanía puede venir presentada de diversas formas y con distintos contextos u omisiones, que vengan a favorecer o abonar la causa que el sujeto persiga.

 

En este momento, hay un fenómeno que se está dando en torno a una comunicadora; una persona que ha rondado varias empresas, que ha tomado diferentes posturas, que ha sido critica (aunque no necesariamente objetiva); pero que hoy juega el papel que parece gustarle más: el de victima.


Esta claro que hay una lucha de grandes poderes que se están enfrentando por intereses económicos en el ámbito de la telefonía y las telecomunicaciones; en este enfrentamiento, cada frente ha hecho uso de sus soldados, generales y artillería para ganar la partida; en un enfrentamiento en el que aunque la citada periodista se de sus baños de pureza, hoy todo apunta a que ha tomado un claro rumbo.

 

Diversas fuentes afirman, que Carmen Aristegui pactó con el grupo del empresario Carlos Slim, en un sueño guajiro por convertirse en la jefa de noticias de la 3era cadena de televisión nacional; por ello supuestamente, enfocó con base a la línea que le dieron, todas las baterías a favor de la causa del movimiento de la izquierda que encabezó Andrés Manuel López Obrador.

 

En este paquete, la periodista le dio importantes espacios a personajes como el Sr. Aquino, quien tiene un gran expediente negro en el vecino país del norte; y utilizó sus declaraciones, como acusaciones graves en contra de la gente y el proyecto de Enrique Peña Nieto; claro, después de que se supo quien era en verdad este oscuro personaje; ya no le dio la misma importancia en desmentirlo.

 

Y esta bien, al final de cuentas cada quien su juego, lo que no esta bien es jugar con hipocresía y al final acusar y victimarse, cuando ya ha sido carnicera en el pasado y hoy acusa al gobierno federal de tratarla como una res; como una moneda de cambio y en el proceso se vende a sí misma como la periodista de la verdad absoluta, la integra, la que quieren silenciar los “poderes ocultos” (cualquier semejanza con el discurso de AMLO es mera coincidencia).

 

De ser cierto, que su manejo informativo ha estado ligado a intereses a favor de los pejistas; dará mucha lastima el cinismo que ha tenido Carmen durante este tiempo; da mucha lastima que tire la piedra y esconda la mano, da mucha lastima que hasta se meta en cuestiones personales para criticar a la clase política; cuando ella precisamente tiene famita de tener ciertas orientaciones o secretitos (que nada tienen de malo), pero que tampoco la gente tiene porque andar divulgando y que si así fuera, eso de seguro si la molestaría.

 

Ahora también se puso como protagonista del pleito de MVS con el Gobierno Federal, donde ella y su equipo aseguran que la misma Carmen Aristegui fue la moneda de cambio para renovarles la banda de 2.5GHZ, una banda que tiene un valor de $270 mil millones de pesos; ¿saben cuanto dinero es eso? Pues en el futbol equivaldría a comprar a 108 Lionel Messis aproximadamente….ósea que esta cara su soberbia pero sobre todo su ego, al sostener una imputación en ese sentido.

 

Así son las cosas, el sistema político mexicano envuelve muchas cosas, opiniones, personajes, instrumentos, medios y demás; al final del día lo más importante, es que a pesar de hacia donde lata el corazón de cada uno; nunca propiciemos un ambiente de confrontación, difamaciones y agresividad entre los mexicanos; que dentro del poder que nos dan nuestros propios espacios informativos, tengamos la responsabilidad de actuar de manera prudente, para contribuir a generar un clima de paz y unidad social que urge actualmente en México.

 

En fin, esa es la humilde opinión de un servidor.