Opinión,
19.07.2012

Al diablo con sus instituciones versión 2012

Ahora si que ya valimos queso con el señor López y su bola de agitadores que lo acompañan. Ayer en conferencia de prensa, fue el mismo López Obrador de 2006 el que apareció ante los micrófonos.

 

Engreído, prepotente, ególatra, como siempre ha sido, ayer Andrés Manuel sentenció: “No se puede permitir que las autoridades sean cómplices del delito. Si no se investiga el asunto y si hay impunidad, vamos a proceder en contra de las autoridades responsables”.


Anulan la elección que ante los ojos del mesías es fraudulenta o se atienen a las consecuencias, así o más claro. Lo malo es que con su cantaleta de “apegado a la legalidad” López Obrador sigue sembrando odio, rencor y encono entre la sociedad, ¿pues no que mucho amor?

 

Con este tipo de afirmaciones pues no le quedará de otra a las autoridades, llámense TRIFE, PGR, Presidente de la República, etc. que joderse ante los berrinches del señor. Claro que no, al diablo con López Obrador y su bola de vividores.

 

Tanto daño le está haciendo este personaje a México y en especial al PRD. Seguramente veremos más actos violentos, vandalismo y toma de calles en los próximos meses, claro orquestados por debajo del agua por un candidato y un partido.

 

Empiezan los perredistas más racionales a darle la espalda al Peje, ya lo hizo Graco Ramírez, Miguel Ángel Mancera y no tardará en hacerlo Marcelo Ebrard. Todos ellos saben que de seguir el mismo camino de la descalificación y la confrontación, llevarán nuevamente un gran “lastre” hacia el hoy lejano 2018.