Opinión,
26.08.2012

A Calderón le faltan huevos

Ahora si que la novela Calderonista sigue dándonos cosas de que hablar, incluso en estas etapas donde su gabinete y demás funcionarios, ya se encuentran más en labores de empacado y búsqueda de nuevas chambas; porque su ciclo de 6 años, afortunadamente para muchos mexicanos, está por concluir en aproximadamente ya 3 meses.

 

Durante este drama, hemos visto de todo un poco, no quiero abonar a la negatividad y andar hablando puras cosas malas de nuestro todavía primer mandatario y su equipo de trabajo; aunque sin duda, será un sexenio que será recordado más por sus fallas que por sus logros, como le ha pasado a la mayoría de los ex presidentes de los últimos tiempos como Vicente Fox y Carlos Salinas, siendo quizá Zedillo el único que libró la aceptación de la opinión pública (justa o quizá injustamente).


El caso está en que Calderón, entró en una situación bastante complicada, tan solo ganó por medio punto porcentual y su legitimidad pendía de un hilo; pero ahí si, por lo apretado del resultado, más que por los caprichos constantes y característicos del radicalista Andrés Manuel (por cierto, acabo de ver la última película de Batman, como ejercicio les dejó el encontrar las 5 coincidencias del villano Bane con nuestro famoso Peje).

 

En este escenario en que se montó esta obra sexenal panista, el jefe del ejecutivo le apostó al famoso “panic media” (el mismo que utilizó George Bush, cuando ganó una cerrada y controversial elección contra Al Gore en Estados Unidos) solo que en lugar de terroristas, Felipe fijó en el narcotráfico como el enemigo de México; montó una estrategia y lo demás ya todos lo conocemos; los resultados o falta de los mismos y las repercusiones que ha tenido esto en las economías locales, sobre todo en algunas regiones del país; lo que obligó a miles de familias a desplazarse de sus lugares de origen y a otras miles sufrir la perdida de algún familiar.

 

En fin, aquí habrá quienes crean que esto no fue mediático y que no fue con fines de mantener a la población con miedo para que se les controlará más fácilmente, como la teoría estadounidense versión 4; aquí hay quienes creen que hizo lo necesario y que los tiempos lo demandaban, y que si había una cosa buena, a pesar de las fallas en políticas sociales o electorales (como imponer a su hermana como candidata al gobierno de Michoacán), era precisamente su lucha por salvaguardar la integridad de los mexicanos.  Por lo que sus partidarios lo consideraban ahora si que en el lenguaje vulgar, como una persona con muchos huevos.

 

Entre lo que pasó y no pasó en medio de todo esto, los sucesos que fueron marcando esta administración y que no alcanzaría este espacio para enlistarlos a todos; tenemos que remarcar, que los panistas presumían una situación económica sumamente estable en el país, por lo menos en lo macro; niveles inflacionarios récord, reservas récord y demás; pero el bolsillo de los mexicanos que es lo que más cuenta en una buena política económica, esta en uno de sus momentos más bajos, con una perdida del poder adquisitivo realmente considerable.

 

Para sellar con broche de oro, y abonar al incremento de precios y a los gasolinazos que marcaron su gestión y que encarecieron el transporte público y privado; ahora resulta que hasta la canasta básica va a sufrir un aumento bastante grande; y es que la combinación de varios factores como la gripe aviar, han puesto a uno de los productos alimenticios más elementales, en niveles de precios históricos, con un aumento de más del 100% en tan solo una semana, hablamos del huevo, que seguramente deberá impactar en la inflación a término de su gestión y que desafortunadamente en lo que el Secretario de Economía especula y analiza que hacer, la gente se queda sin este alimento y con menos dinero en su bolsillo al adquirirlo.

 

Calderón es un presidente de grandes contrastes, con seguidores y cada vez más detractores (ya los tiene hasta en su partido); y uno de los más grandes contrastes será recordado en el anecdotario como el Presidente que entró con muy pocos… por la puerta de atrás del Congreso para poder tomar protesta; luego ejerciendo su poder y facultades, presumió tener muchos; y ahora al término de su administración, todo acaba como empezó, irónicamente Calderón finaliza su gobierno sin huevos, literalmente hablando.