Nacional,
02.09.2012

Fallas en la ley de telecomunicaciones empeorará “el baño de sangre”, alertan

México.- Redes criminales dedican considerables esfuerzos para neutralizar y atacar los sistemas de geolocalización, como los aplicados por las autoridades mexicanas en la lucha contra el crimen organizado, advierten expertos internacionales.

 


La Real Academia de Ingeniería de Gran Bretaña advirtió desde marzo del año pasado que los aditamentos baratos para interceptar o bloquear la intercepción de los sistemas de geolocalización y navegación satelital se venden por internet, a pesar de que su uso es ilegal en ese país.

 

En su estudio Global Navigation Space Systems: reliance and vulnerabilities, la institución informó que ya existen, entre otras novedades, mecanismos para que choferes (de empresas) burlen la supervisión sobre sus movimientos con sistemas satelitales, para informar deliberadamente mal su posición.

 

Estas vulnerabilidades motivaron a la abogada estadunidense Lisa M. Brownlee a dirigir una carta a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) el pasado 25 de abril. En ella alerta del posible agravamiento de la violencia en México debido a que la Ley de Geolocalización, aprobada el 1 de marzo pasado, carece del soporte tecnológico para investigar el crimen organizado y evitar, al mismo tiempo, secuestros, extorsión o amenazas.

 

“La Ley de Geolocalización MX no va a detener el baño de sangre. Lo va a empeorar”, asevera en su carta a la CNDH.

 

La misiva fue publicada el 13 de junio por el sitio de filtraciones Cryptome, con el título Communications Privacy Folly (La locura de la privacidad en las comunicaciones).

 

Brownlee, quien forma parte del consejo de dirección de la Asociación de Leyes para la Computación de Estados Unidos, advirtió que el sistema de geolocalización puede prestarse a abusos graves en México.

 

“Simplemente podemos extrapolar los abusos excesivos que resultarán, particularmente en los estados donde la infiltración (del crimen) es profunda y omnipresente”, afirmó.

 

La abogada alude al peligro del abuso de la base de datos personales de los compradores de teléfonos celulares —que ya está a la venta en el mercado negro—, a lo que se suman los mecanismos o aditamentos de intervención ilegal de telefonía, en manos ya del crimen organizado.

 

Prevén que lo anterior, sumado a la geolocalización, se traducirá en más habilidades y tecnología para los criminales y en contra de las víctimas potenciales, como los familiares de personas adineradas.

 


Fuente: Excélsior