Los Azules,
17.05.2012

Los Riesgos de las mujeres del narco

Sinaloa.-  Las glamourosas “narco esposas” disfrutan de los salones de belleza, caros atuendos de diseñador y decoración de uñas con cristales Swarovski. Cautivan con su estilo de vida a las adolescentes del noroeste mexicano.

 

 

Cada año, docenas de chicas participan en concursos de belleza en las soleadas colinas del estado de Sinaloa y otros estados, atrayendo así a acaudalados narcotraficantes, quienes ocasionalmente eligen a alguna para llevársela a su guarida en las montañas.


Las perspectivas laborales para las chicas sinaloenses o de otra parte de México son pocas, por lo que conquistar a un prominente narcotraficante es la puerta de entrada a un mundo de riqueza descomunal, con mansiones y vehículos de lujo, sesiones interminables de spa y un guardarropa con las marcas más exclusivas del planeta.

 

 

 

Muchas chicas se pierden de los peligros de vivir cerca del crimen organizado, caso del “reinado” de la ganadora del concurso Miss Sinaloa llegó a su fin el mes pasado cuando fue arrestada con su novio contrabandista, en una camioneta llena de armas y dinero.

 

Unos días antes, la ex amante de un capo de la droga fue encontrada muerta dentro del maletero de un coche, con heridas con forma de “Z” -marca del grupo de sicarios de un cártel rival- en los senos, estómago y glúteos.

 

“Es peligroso involucrarse con esa gente. El riesgo está para cualquier niña bonita”, opina Juan Manuel Alvarado, director de una agencia de modelos, entrevistado en su oficina repleta de trofeos y fotos en Culiacán, la capital de Sinaloa por un medio informativo local.

 

Abundan historias de narcos cortejando chicas en pequeños pueblos, invitándolas a fiestas en ranchos y hasta secuestrándolas a punta de pistola. Ahora la novedad es que cada vez son más y más las mujeres asesinadas dentro de una guerra que sigue costando la vida en el país.

 

En las calles, la presencia de los cárteles es obvia en las flamantes camionetas con cristales ahumados y sin placas, las casas de seguridad en la zona, y negocios como clínicas de cirugía plástica y tiendas boutique, que los pobladores locales dicen son usadas para lavar dinero.

 

“Antes, durante años había códigos, la familia era respetada, pero los están rompiendo. El año pasado vimos muchas más mujeres muertas”, dijo una fuente anónima. “Hay venganzas. Se ajustan cuentas. Una manera de golpear al rival es matar a la mujer que más ama”, dijo por su parte Ricardo Ravelo, un veterano reportero especializado en temas del narcotráfico del semanario Proceso.

 

“Caen en el encanto de la idea de que tener un narco significa una nueva vida de lujo”, dijo Martín Meza, alcalde de Badiraguato, donde nació el Chapo Guzmán. “Les dan una vida de reina pero después esas mujeres se vuelven intocables”, agregó.

 

También abundan las historias de hombres asesinados por coquetear con la novia de algún narcotraficante, o de colegialas aterrorizadas al recibir un arreglo floral caro en sus salón de clases.