Karla Álvarez agotó la paciencia de Salvador Mejía con su mala conducta, y es que fuentes aseguran al diario Basta!, que la actriz acostumbraba llegar a las grabaciones de la telenovela "Qué Bonito Amor", con unas copitas encima.

Según informantes al interior de la producción, son varias las ocasiones en que la actriz se presentó ebria y aunque no llegaba cayéndose de borracha si destilaba un fuerte olor a alcohol, lo que provocó tensión entre sus compañeros pues les terminaba estropeando el trabajo.


Así que sin más, el productor decidió dejarla fuera del melodrama por lo que ahora tendrá que replantear la trama y resolver cómo es que dejará de existir Irasema, la sexoservidora que era interpretada por Álvarez.

 

Cabe señalar que fue en el 2007 cuando iniciaron los problemas de Karla con la bebida tras ser sorprendida saliendo de un antro en Miami en “estado inconveniente”, desde entonces, en varias ocasiones a la actriz se le ha visto abusar sin pudor de la bebida.