El presunto líder regional del grupo criminal vinculado al trasiego de droga, autollamado “Guerrero Unidos”, Noé Catalán Díaz, fue detenido por elementos del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Estatal.

La Secretaría de Seguridad Pública informó a través de un comunicado que el jefe criminal, al que también se le adjudican decenas de hechos y muertes violentas en el municipio de Jiutepec, zona conurbada a la ciudad de Cuernavaca, fue asegurado cuando manejaba un vehículo de lujo que presentaba alteraciones.

Según datos de la dependencia, el hombre de 31 años de edad, vecino de la colonia Torres de Civac, del municipio de Jiutepec, manejaba imprudencialmente un auto Jaguar azul marino modelo 2001 al interior de la zona habitacional “La Campestre”, por lo que fue detenido para realizarle una revisión misma que trató de evadir, ofreciendo dinero a los uniformados.

“Al momento de leerle sus derechos, dijo a los policías que pertenece a un grupo delictivo importante que opera en el municipio de Jiutepec, ofreciendo dinero para que lo dejaran libre”, explicó la dependencia en el documento.

El detenido viajaba acompañado de una mujer, de 19 años, vecina de la unidad donde fue asegurado. Inicialmente se cotejó en los registros policiacos que el sujeto “cuenta con hit criminal por el delito de portación de arma de fuego del año 2010, y que al momento de su detención manifestó ser presunto líder de un grupo delictivo que opera en el municipio de Jiutepec”, refiere la autoridad.

Ante las irregularidades, el hombre y la mujer fueron puestos a disposición del ministerio público. Según información de la Procuraduría General de Justicia y de corporaciones federal, Guerreros Unidos es uno de los grupos de la delincuencia organizada que se disputan el control territorial del estado de Morelos con otras organizaciones ilícitas.

Las fuentes quienes proporcionaron dicha información, agregaron que el detenido está involucrado directamente en el incremento de la violencia y el crimen en el municipio de Jiutepec y zonas aledañas de la ciudad de Cuernavaca, por el trasiego de droga y cobro de piso.

El individuo es investigado por su presunta relación en el cuádruple homicidio del bar “Black Bull”, enclavado en la Unidad Habitacional “José María Morelos y Pavón”, de la colonia Ricardo Flores Magón, en Cuernavaca; ahí, tres hombres y una mujer murieron tras recibir disparos de arma de fuego, la noche del pasado 28 de septiembre.

También por el ataque a balazos perpetrado el pasado 18 del mismo mes en contra de tres hombres que viajaban en un automóvil Nissan-Platina, en la colonia Revolución, en Cuernavaca, a la altura del crucero de Tizoc, donde uno de los ocupantes falleció al instante y los otros quedaron gravemente heridos.

De igual forma, también estaría involucrado en el homicidio de cuatro hombres al interior del tianguis de autos en el poblado de Tejalpa, en Jiutepec, el pasado 5 de octubre.

Además, por el asesinato de un empleado del bar “Lobos”, situado en bulevar Cuauhnáhuac, en Jiutepec, la noche del 15 de octubre, y la agresión y muerte a balazos, en Tejalpa, en contra de un mecánico –quien falleció– y el propietario de un bar que resultó gravemente herido mientras circulaban a bordo de una camioneta Chevrolet-Blazer, durante la madrugada del pasado domingo.

También es señalado como el presunto responsable del asesinato de Francisco Chávez Medina, ex policía judicial, cuando se encontraba trabajando en su puesto de tacos, en la calle Sol de la colonia Condominios Chapultepec, en Cuernavaca, el 21 de noviembre del año anterior, muy cerca de Jiutepec.

El presunto líder de “Guerreros Unidos” en el municipio de Jiutepec, ya había sido detenido, junto con dos hombres más, por policías del mismo grupo que lo detuvo esta semana. En esa ocasión le fue encontrada droga y un arma de fuego calibre nueve milímetros; sin embargo, posteriormente logró obtener su libertad.


Fuente: Milenio